Criadero clandestino en Galicia

Buscan dos criaderos encubiertos de serpientes pitón en Lugo
 Representantes de la Protectora de Animales Exóticos de Galicia (Paexga) buscan, como mínimo, dos criaderos de serpientes pitón consagrados a la producción industrial y que pueden estar actuando en la ciudad lucense, probablemente sin reunir todos los requisitos legales. El presidente del colectivo, Eduardo Rodríguez Gutiérrez, aseguró que les llegan constantes referencias de esta actividad que, hoy por hoy, no tienen localizada. «Nuestro interés es contactar con quienes crían para informarles de la existencia de la Protectora y ofrecerles asesoramiento si fuera necesario», asentó Rodríguez. 

Estas reseñas que llegan a Paexga revelan que están siendo utilizadas hasta un centenar de culebras reproductoras y que los centros de producción pueden situarse en algún bajo de edificios. La cría de reptiles requiere una serie de autorizaciones especiales y permisos y, desde luego, no puede llevarse a cabo en un entorno urbano.

Las serpientes pitón real o bola, no son de gran tamaño y tampoco son venenosas. Las hembras pueden alcanzar o sobrepasar levemente el metro y medio. Se les denomina bola porque, cuando se ven en peligro, se envuelven hasta formar una pelota enorme. 

Este tipo de serpientes pueden hacer daño ya que tienen entre 150 y 200 dientes repartidos en cuatro hileras de dientes en el maxilar superior y dos hileras en el maxilar inferior, con lo que produce una mordida grande. Además, pueden transmitir posibles enfermedades.

Este tipo de reptiles habitan en Asia, Australia y África, pero hay excepción como las pitones birmanas que nos podemos encontrar en Florida (EEUU) como especie invasora que ha sabido adaptarse a su nuevo hábitat.

A pesar de ser animales muy pesados, les encanta trepar a los árboles y emboscar a sus presas desde las alturas.

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