Refrescándose en Madrid


En Madrid, ya sabemos que hay de todo menos una cosa especial para relajar el calor en verano, como es la playa. Pero, existen diversos lagos y pantanos además de las piscinas municipales donde puedes ir a refrescarte en una agradable ambiente familiar incluyendo a la mascota de la casa, para que este no se quede sin pegarse su chapuzón veraniego.



  • Las presillas de Rascafría















En el Valle del Paular, nos encontramos  las piscinas naturales de Rascafría, con un agua cristalina, que se puede contemplar el fondo sin ninguna dificultad, aunque, es difícil aguantar mucho tiempo adentro de ella porque está muy fría. La zona está fragmentada en tres piscinas situadas en el cauce del río Lozoya, con amplias praderas verdes que se llenan de familias y grupos de amigos cada verano. La entrada es libre y gratuita y además posee  un aparcamiento donde tan sólo por 5 € por coche y día. Abre todos los días durante los meses de verano de 9 a 22 h y tiene mesas, kioscos, aseos y papeleras. Una gran opción para disfrutar de un baño rodeado de plena naturaleza.
  • El pantano de San Juan



Un clásico en el veraneo madrileño. Pocas  son las familias que no han ido a pegarse un chapuzón aquí y se han refrescado en este pantano, situado entre San Martín de Valdeiglesias, El Tiemblo, Cebreros y Pelayos de la Presa. Con 14 kilómetros de playa, es el único embalse de Madrid donde está permitido el baño. Las zonas para practicar deportes acuáticos están bien delimitadas y separadas de los bañistas. Es importante seguir las recomendaciones de seguridad, ya que se pueden alcanzar los 70 metros de profundidad en algunas zonas del pantano. La afluencia suele ser masiva y los fines de semana entre junio y septiembre más te vale ir pronto o no encontrarás sitio para plantar tu toalla.
  • Piscina natural de Riosequillo















En Buitrago de Lozoya encontramos una de las piscinas naturales más grandes de todo Madrid. El agua le llega directamente del Embalse de Riosequillo. La piscina natural tiene cerca de 4.500 metros cuadrados y a pesar de que su agua está tratada con cloro sigue estando igual de fría que la del río. El complejo cuenta además con zonas de descanso y merendero, baños, vestuario, un chiringuito, pista de fútbol sala y baloncesto y un área de juegos infantiles. Abre desde mediados de junio hasta finales de agosto todos los días de 11 a 21 h menos los lunes. La entrada cuesta 3,50 € los adultos en fin de semana (3 € días laborables) y 2 € los niños.

  • El embalse de Picadas
Otro remanso de paz natural para darse un baño refrescante en verano. Con una superficie de 92 hectáreas, este embalse está situado en San Martín de Valdeiglesias, aunque la presa que forma este embalse está próxima a Aldea del Fresno. Sus aguas provienen del río Alberche, que por cierto alberga muchas pequeñas playas a lo largo de su cauce. Alrededor hay un extenso bosque de pinos y cuenta además con una zona recreativa (La Depuradora) con barbacoas, mesas para comer, etc. También se puede practicar la pesca en algunas zonas.


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